๐๐ต ๐ผ๐ฎ๐น๐พ๐ต๐ฌ๐ป๐ธ ๐ฟ๐ช๐ฌรญ๐ธ
LECTURA:
Evangelio segรบn San Juan 20, 2-9
El primer dรญa despuรฉs del sรกbado, Marรญa Magdalena vino corriendo a la casa
donde estaban Simรณn Pedro y el otro discรญpulo, a quien Jesรบs amaba, y les dijo:
"Se han llevado del sepulcro al Seรฑor y no sabemos dรณnde lo habrรกn
puesto".
Salieron Pedro y el otro discรญpulo camino del sepulcro. Los dos iban
corriendo juntos, pero el otro discรญpulo corriรณ mรกs aprisa que Pedro y llegรณ
primero al sepulcro, e inclinรกndose, mirรณ los lienzos puestos en el suelo, pero
no entrรณ.
En eso, llegรณ tambiรฉn Simรณn Pedro, que lo venรญa siguiendo, y entrรณ en el
sepulcro. Contemplรณ los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que habรญa
estado sobre la cabeza de Jesรบs, puesto no con los lienzos en el suelo, sino
doblado en sitio aparte. Entonces entrรณ tambiรฉn el otro discรญpulo, el que habรญa
llegado primero al sepulcro, y vio y creyรณ, porque hasta entonces no habรญan
entendido las Escrituras, segรบn las cuales Jesรบs debรญa resucitar de entre los
muertos.
REFLEXIรN:
El sepulcro
vacรญo no ofrece pruebas ruidosas, sino signos discretos: lienzos ordenados, un
sudario doblado. La fe madura cuando aprendemos a leer los signos de Dios en lo
sencillo y a confiar aun cuando no lo entendemos todo. Debemos entrenar la
mirada interior para reconocer a Dios actuando en lo cotidiano, incluso en
medio de la incertidumbre.
ORACIรN DEL
DรA:
Seรฑor Jesรบs,
abre mis ojos para verte vivo en mi historia y dame un corazรณn que crea aun
antes de comprender. Amรฉn.



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