El desafío de la fé
LECTURA:
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "He venido a traer fuego a la tierra, ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, ¡y cómo me angustio mientras llega! ¿Piensan acaso que he venido a traer paz a la tierra? De ningún modo. No he venido a traer la paz, sino la división. De aquí en adelante, de cinco que haya en una familia, estarán divididos tres contra dos y dos contra tres. Estará dividido el padre contra el hijo, el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra''.
REFLEXIÓN:
Jesús nos
habla de un fuego que no destruye, sino que purifica. Ese fuego representa el
amor y la verdad del Evangelio, que a veces provoca conflictos incluso dentro
de las familias, porque exige decisiones valientes y coherentes. Seguir a
Cristo implica optar por la verdad aunque eso nos separe de quienes piensan
distinto. En la vida cotidiana, este mensaje nos invita a mantenernos firmes en
los valores del bien, la justicia y la fe, aunque eso signifique ir
contracorriente. El fuego de Cristo no busca dividir por odio, sino despertar
corazones adormecidos para construir una fe auténtica y transformadora.
ORACIÓN DEL
DÍA:
Señor Jesús,
enciende en mi corazón tu fuego de amor y verdad. Dame fuerza para seguirte con
decisión, incluso cuando mi fidelidad a Ti provoque división. Amén.



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