๐๐จ ๐ž๐ฌ๐ญรก ๐ฆ๐ฎ๐ž๐ซ๐ญ๐š, ๐ฌ๐จ๐ฅ๐จ ๐๐ฎ๐ž๐ซ๐ฆ๐ž

 Mateo 9, 18-26

En aquel tiempo, mientras Jesรบs hablaba, se le acercรณ un jefe de la sinagoga, se postrรณ ante รฉl y le dijo: "Seรฑor, mi hija acaba de morir; pero ven tรบ a imponerle las manos y volverรก a vivir".

Jesรบs se levantรณ y lo siguiรณ, acompaรฑado de sus discรญpulos. Entonces, una mujer que padecรญa flujo de sangre desde hacรญa doce aรฑos, se le acercรณ por detrรกs y le tocรณ la orilla del manto, pues pensaba: "Con sรณlo tocar su manto, me curarรฉ". Jesรบs, volviรฉndose, la mirรณ y le dijo: "Hija, ten confianza; tu fe te ha curado". Y en aquel mismo instante quedรณ curada la mujer.

Cuando llegรณ a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesรบs a los flautistas, y el tumulto de la gente y les dijo: "Retรญrense de aquรญ. La niรฑa no estรก muerta; estรก dormida". Y todos se burlaron de รฉl. En cuanto hicieron salir a la gente, entrรณ Jesรบs, tomรณ a la niรฑa de la mano y รฉsta se levantรณ. La noticia se difundiรณ por toda aquella regiรณn.

REFLEXIร“N:

Este pasaje nos muestra a dos personas desesperadas que rompieron todas las barreras sociales y protocolos religiosos para alcanzar a Jesรบs: un padre que ve morir a su hija y una mujer aislada por una enfermedad crรณnica. En nuestro dรญa a dรญa contemporรกneo, a menudo nos enfrentamos a situaciones que parecen "clรญnicamente muertas" o crรณnicamente estancadas (proyectos, relaciones, o nuestra propia salud mental), y solemos rodearnos del "tumulto" del escepticismo, la burla externa o la ansiedad propia. La aplicaciรณn para nuestras vidas hoy es doble: por un lado, se nos invita a tener la audacia de la mujer para buscar a Jesรบs en lo secreto y confiar en que incluso el mรกs mรญnimo contacto con su gracia puede sanarnos; por el otro, se nos llama a hacer salir a los "flautistas de la desesperaciรณn" de nuestra mente, permitiendo que Jesรบs tome de la mano aquello que consideramos perdido para que vuelva a levantarse con nueva vida.

ORACIร“N DEL DรA:

Seรฑor, a veces el ruido de mis problemas y las voces de la duda son muy fuertes. Hoy te pido la fe audaz para acercarme a ti, sabiendo que no hay dolor tan antiguo que no puedas sanar, ni situaciรณn tan muerta que no puedas resucitar. Tรณmame de la mano y ponme de pie. Amรฉn.



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