๐“›๐“ช ๐“ฏ๐“ฎ ๐“บ๐“พ๐“ฎ ๐“ฟ๐“ฎ๐“ท๐“ฌ๐“ฎ ๐“ช๐“ต ๐“ญ๐“พ๐“ฎ๐“ต๐“ธ

 LECTURA:

Juan 11, 19-27

En aquel tiempo, muchos judรญos habรญan ido a ver a Marta y a Ma¬rรญa para consolarlas por la muerte de su hermano Lรกzaro. Apenas oyรณ Marta que Jesรบs llegaba, saliรณ a su encuentro; pero Marรญa se quedรณ en casa. Le dijo Marta a Jesรบs: “Seรฑor, si hubieras estado aquรญ, no habrรญa muerto mi hermano. Pero aรบn ahora estoy segura de que Dios te concederรก cuanto le pidas”.

Jesรบs le dijo: “Tu hermano resucitarรก”. Marta respondiรณ: “Ya sรฉ que resucitarรก en la resurrecciรณn del รบltimo dรญa”. Jesรบs le dijo: “Yo soy la resurrecciรณn y la vida. El que cree en mรญ, aunque haya muerto, vivirรก; y todo aquel que estรก vivo y cree en mรญ, no morirรก para siempre. ¿Crees tรบ esto?” Ella le contestรณ: “Sรญ, Seรฑor. Creo firmemente que tรบ eres el Mesรญas, el Hijo de Dios, el que tenรญa que venir al mundo”.

 REFLEXIร“N:

Marta nos enseรฑa que es completamente vรกlido acercarnos a Jesรบs con el corazรณn roto, nuestras dudas y nuestros desahogos («si hubieras estado aquรญ»), pero sin cerrar la puerta a la confianza. En medio de su pรฉrdida mรกs profunda, ella no solo esperรณ un milagro futuro, sino que reconociรณ que la presencia viva de Jesรบs es la vida misma en el presente. Aplicar esto a nuestra cotidianeidad significa llevarle nuestras mayores heridas y crisis no con resignaciรณn, sino con la certeza de que, incluso cuando sentimos que todo ha terminado o que llegรณ «demasiado tarde», Jesรบs tiene el poder de renovar, restaurar y dar propรณsito a lo que creรญamos perdido.

ORACIร“N DEL DรA:

Seรฑor Jesรบs, hoy confieso con todo mi corazรณn que tรบ eres la resurrecciรณn y la vida. Cuando el dolor o la incertidumbre me abrumen, ayรบdame a correr hacia ti como Marta, recordando que en tus manos mi historia nunca termina en desesperanza. Amรฉn.



Comentarios