๐““๐“ฒ๐“ธ๐“ผ ๐“ท๐“ธ ๐“ฎ๐”๐“ฌ๐“ต๐“พ๐”‚๐“ฎ, ๐“ผ๐“ช๐“ท๐“ช

 LECTURA:  

Marcos 2, 13-17

En aquel tiempo, Jesรบs saliรณ de nuevo a caminar por la orilla del lago; toda la muchedumbre lo seguรญa y รฉl les hablaba. Al pasar, vio a Levรญ (Mateo), el hijo de Alfeo, sentado en el banco de los impuestos, y le dijo: “Sรญgueme”. ร‰l se levantรณ y lo siguiรณ.

Mientras Jesรบs estaba a la mesa en casa de Levรญ, muchos publicanos y pecadores se sentaron a la mesa junto con Jesรบs y sus discรญpulos, porque eran muchos los que lo seguรญan. Entonces unos escribas de la secta de los fariseos, viรฉndolo comer con los pecadores y publicanos, preguntaron a sus discรญpulos: “¿Por quรฉ su maestro come y bebe en compaรฑรญa de publicanos y pecadores?”

Habiendo oรญdo esto, Jesรบs les dijo: “No son los sanos los que tienen necesidad del mรฉdico, sino los enfermos. Yo no he venido para llamar a los justos, sino a los pecadores”.

 REFLEXIร“N:

Este pasaje nos muestra que Jesรบs no espera que seamos perfectos para acercarnos a ร‰l; nos llama justamente en medio de nuestras fallas. Mientras la sociedad juzga y excluye, Jesรบs se sienta a la mesa con los que cargan culpas, errores y mala fama, porque ve mรกs allรก de las apariencias y mira el corazรณn. Hoy tambiรฉn nos recuerda que la fe no es un club de “buenos”, sino un hospital de corazones heridos. Aplicado a nuestra vida, esto nos invita a dejar de condenarnos por el pasado y, al mismo tiempo, a aprender a mirar a los demรกs con misericordia, entendiendo que todos estamos en proceso de sanaciรณn.

ORACIร“N DEL DรA:

Seรฑor Jesรบs, entra en mi vida tal como soy, sana mis heridas y ensรฉรฑame a amar sin juzgar. Amรฉn.



Comentarios