๐๐ ๐๐๐จ ๐จ ๐๐ ๐๐๐ข๐๐ก๐๐๐๐ก๐๐๐
LECTURA:
Marcos 2, 23-28
Un sรกbado, Jesรบs iba caminando entre los sembrados, y sus discรญpulos
comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le preguntaron:
“¿Por quรฉ hacen tus discรญpulos algo que no estรก permitido hacer en sรกbado?”
รl les respondiรณ: “¿No han leรญdo acaso lo que hizo David una vez que tuvo
necesidad y padecรญan hambre รฉl y sus compaรฑeros? Entrรณ en la casa de Dios, en
tiempos del sumo sacerdote Abiatar, comiรณ de los panes sagrados, que sรณlo
podรญan comer los sacerdotes, y les dio tambiรฉn a sus compaรฑeros”.
Luego aรฑadiรณ Jesรบs: “El sรกbado se hizo para el hombre, y no el hombre para
el sรกbado. Y el Hijo del hombre tambiรฉn es dueรฑo del sรกbado”.
REFLEXIรN:
Jesรบs nos
recuerda que las normas existen para cuidar la vida y no para oprimirla. Cuando
la ley se separa de la compasiรณn, pierde su sentido. En nuestra vida diaria,
este pasaje nos invita a poner a la persona en el centro: escuchar necesidades
reales, actuar con misericordia y evitar un legalismo que endurece el corazรณn.
Cumplir la ley desde el amor libera; cumplirla sin amor esclaviza.
ORACIรN DEL
DรA:



Comentarios