๐๐ต ๐๐ถ๐ธ๐ป ๐ฎ๐ผ๐ฎ๐ท๐ฌ๐ฒ๐ช ๐ญ๐ฎ ๐ท๐พ๐ฎ๐ผ๐ฝ๐ป๐ช ๐ฟ๐ฒ๐ญ๐ช
LECTURA:
Marcos 12, 28-34
En aquel tiempo, uno de los escribas se acercรณ a Jesรบs y le preguntรณ:
"¿Cuรกl es el primero de todos los mandamientos?" Jesรบs le respondiรณ:
"El primero es: Escucha, Israel: El Seรฑor, nuestro Dios, es el รบnico
Seรฑor; amarรกs al Seรฑor, tu Dios, con todo tu corazรณn, con toda tu
alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es
รฉste: Amarรกs a tu prรณjimo como a ti mismo. No hay ningรบn mandamiento
mayor que รฉstos".
El escriba replicรณ: "Muy bien, Maestro. Tienes razรณn, cuando dices que
el Seรฑor es รบnico y que no hay otro fuera de รฉl, y amarlo con todo el corazรณn,
con toda el alma, con todas las fuerzas, y amar al prรณjimo como a uno mismo,
vale mรกs que todos los holocaustos y sacrificios".
Jesรบs, viendo que habรญa hablado muy sensatamente, le dijo: "No estรกs
lejos del Reino de Dios". Y ya nadie se atreviรณ a hacerle mรกs preguntas.
REFLEXIรN:
Este
pasaje de Marcos nos invita a simplificar nuestra fe, recordรกndonos que la
esencia de la vida espiritual no reside en el cumplimiento rรญgido de ritos,
sino en la calidad de nuestro amor. Jesรบs unifica el amor a Dios y al prรณjimo
como una sola fuerza indivisible: no podemos decir que amamos a lo invisible si
descuidamos lo que tenemos frente a nosotros. Aplicar esto hoy significa
transformar nuestra rutina en un acto de entrega, donde la "mente y las
fuerzas" se traduzcan en una escucha activa, una empatรญa real y una
coherencia entre lo que creemos y cรณmo tratamos a los demรกs, entendiendo que el
Reino de Dios no es un lugar lejano, sino un estado del corazรณn que se alcanza
amando sin reservas.
ORACIรN
DEL DรA:
Seรฑor,
ensรฉรฑame a amarte no solo con palabras, sino a travรฉs de mis manos y mis
pensamientos. Que mi vida sea un reflejo de tu unidad, reconociendo tu rostro
en cada persona que cruza mi camino, para vivir hoy mismo la alegrรญa de tu
Reino. Amรฉn.



Comentarios